Cuando el problema empezó a volverse realmente molesto, empecé a ver cuáles podrían ser las causas. Mi dieta no había cambiado significativamente en los últimos días. Así que empecé a sospechar de un envenenamiento. Primero me imaginé lo peor: que algún funcionario leal a la Alcaldía, molesto por los señalamientos a su jefe, había puesto algo en el agua para que todos sintiéramos la amargura que siente el burgomaestre al verse asediado por la opinión. Después, que quizás la empleada estaba un poco molesta por la perspectiva de un aumento salarial no mayor al 2 por ciento, y en consecuencia me estaba envenenando.
Ya cuando la amargura en la boca se empezó a hacer notar con más intensidad y más frecuencia, pensé que era consecuencia de una enfermedad grave, como una cirrosis, quizás acentuada por la sobredosis de ginebra que me apliqué en el cumpleaños de un hermano. En este punto, cuando estaba mirando el directorio de Colsanitas para llamar a un oncólogo, pues ya había pasado de cirrosis a cáncer en el páncreas, se me ocurrió entrar a mi médico de cabecera en internet, el sitio web de la Clínica Mayo.
En la página de la Mayo no encontré nada. Entonces acudí, curioso, a Google. Introduje la frase "sabor amargo en la boca" (en inglés) y encontré varios enlaces a foros donde pacientes como yo discutían sus síntomas, todos ellos igual o más preocupados, algunos convencidos de tener una enfermedad muy seria que empezaba a manifestarse en la percepción del sabor de los alimentos.
Y el culpable de estos síntomas, afortunadamente, no es el cáncer, ni la cirrosis, ni nada por el estilo. Al parecer, las evidencias empíricas recientes apuntan a que se trata de un efecto secundario del consumo de piñones. Por alguna razón que todavía no han descubierto, los piñones causan esta reacción en el cuerpo, la cual puede durar entre dos y cuatro semanas. Algunos piensan que es porque el aceite de pino se pasa muy rápido, y su consumo en esas condiciones causa los síntomas. Otros, que en lugar de estar vendiendo los piñones comestibles, les están mezclando los no comestibles, y de ahí los resultados amargos. Y se siente en el ambiente que esta epidemia de amargura piñonera viene de la China, quienes, especulan algunos, están introduciendo las semillas no comestibles en sus exportaciones.
Así que, ojo con la "boca de piñón", o "boca de pino" o "boca de pesto" o "boca piñonera". La próxima vez que se vaya a echar una manotada de piñones en la boca, piense que de pronto puede pagar el gusto con dos a cuatro semanas de mal gusto en la boca.
Hola Sisifo
ResponderEliminarBuen artículo.
Saludos,